Consejos para adaptarnos al horario de invierno

El Instituto DKV de la Vida Saludable

ofrece una serie de consejos preventivos y prácticos para evitar posibles alteraciones del sueño motivadas por el cambio de hora. No dormir siesta durante unos días, ajustar la hora de acostarse los días previos o realizar ejercicio moderado, son algunos de los consejos que los expertos

En la madrugada del domingo, 25 de octubre, nuestros relojes se adaptaron un año más al cambio de horario estacional de otoño e invierno. En esta ocasión, cuando eran las 3:00 de la mañana, retrasamos las agujas horarias hasta colocarlas en las 2:00 am.

El cambio de hora, que se realiza dos veces al año para aprovechar mejor la luz natural y reducir el consumo energético, y que puede resultar una sencilla práctica, puede producir en algunas personas ciertas alteraciones en el sueño. Por eso, el Instituto DKV de la Vida Saludable ofrece una serie de consejos preventivos y prácticos para minimizar estas alteraciones motivadas por el nuevo horario. No dormir siesta durante unos días, ajustar la hora de acostarse los días previos o realizar ejercicio moderado, son algunos de las pautas que los expertos recomiendan para las personas más sensibles. No obstante, los efectos sobre el organismo en el caso de personas sanas son mínimos –pueden sentirse más cansadas de lo habitual, algo desorientadas o falta de concentración– y en unos tres o cinco días el ciclo vigilia-sueño suele haberse compensado.

 Ajustar la hora de acostarse los días previos. Empezar cuatro días antes del cambio de hora, con 15 minutos cada día. Modificar también paulatinamente el horario de las comidas para adaptarlo poco a poco al nuevo.

 No dormir siesta durante unos días. Hasta que el organismo se habitúe al nuevo horario conviene prescindir de las horas de sueño durante el día.

 Realizar ejercicio físico con moderación. Mejor practicarlo en las primeras horas del día, todos los días, pero nunca antes de acostarte.

 Sea cuidadoso con los medicamentos para dormir. En caso de duda, debe consultar con el médico.

Trata de evitar bebidas como el café, alcohol o té, sobre todo durante la segunda mitad del día, pues estas sustancias tienen efectos sobre los patrones de sueño

 No te acuestes con hambre pero tampoco después de una cena copiosa, pues no son buenas compañeras del sueño, pero si sientes hambre por la noche, tómate algo ligero, como un lácteo, que consiga eliminar esa sensación.

 En algunos casos los bebés y los mayores pueden notar más el cambio. Los lactantes pueden experimentar alteraciones en su alimentación, y a los niños en edad escolar les costará más despertarse. Los mayores de 50 años, que suelen tener más dificultad para dormir y presentan despertares tempranos más frecuentes, pueden tardar más en adaptarse a los cambios.

Hábitos de sueño en las mujeres españolas

En este sentido, el Instituto DKV recuerda los hábitos de sueño de las mujeres españolas extraídos de su II Estudio de Hábitos de Vida Saludable y Bienestar en la Mujer, una investigación pionera elaborada por DKV Seguros y la Universidad Rey Juan Carlos, que pretende medir los hábitos más o menos saludables y de bienestar entre la población femenina, y tomar así conciencia de la realidad del cuidado de su salud.

Estos datos apuntan que el 37% de las mujeres afirma acostarse entre las 24:00 y las 02:00 horas, y que el 42% duerme de 7 a 9 horas a diario, cifra que aumenta los fines de semana hasta cerca del 70%, siendo las mujeres que más duermen las que trabajan fuera de casa (71%). Además, los nervios y el despertar sin motivo aparente son los principales motivos que quitan el sueño a las mujeres.